{"id":103,"date":"2010-12-10T10:03:43","date_gmt":"2010-12-10T17:03:43","guid":{"rendered":"http:\/\/45.33.111.17\/2010\/12\/10\/maruja-animal-extinguido\/"},"modified":"2010-12-10T10:03:43","modified_gmt":"2010-12-10T17:03:43","slug":"maruja-animal-extinguido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=103","title":{"rendered":"MARUJA. ANIMAL EXTINGUIDO"},"content":{"rendered":"<p>Desde tiempos remotos es  visible y manifiesto el desprecio y villan\u00eda con que el hombre ha tratado y sometido a la que le da la vida, la mujer. Hay libros, bien gordos y sagrados, que vienen a demostrarlo. Por entonces era cosa masculina y varonil. Hoy, en este occidente de progreso, libertad y bien estar, el desprecio y la villan\u00eda son a\u00fan mayores, que ya no solo es el hombre quien los practica. Ahora tambi\u00e9n lo practican las mujeres. Y cada d\u00eda es mayor el  n\u00famero de ellas que, con actos y palabras y haciendo suyas la falta de miras y mala baba del hombre, avergonzadas de su condici\u00f3n verdadera y de la de su propia madre, abogan por igualarse en estupidez y soberbia  con el hombre que las desprecia, y as\u00ed, por mimetismo simiesco, luchan por igualarse con el hombre empu\u00f1ando la espada y se convierten en esclavas del ansia de oro y poder que el hombre alimenta, adoptando para s\u00ed conductas y pensamientos que predican el desprecio por la que, por diferente, no les sigue la pantomima. El desprecio por las que no defienden su mezquino concepto de igualdad.<br \/>\nLa igualdad solo conviene al reba\u00f1o, obedece al miedo,  y la sumisi\u00f3n, y es condici\u00f3n que se consigue por defecto, rebajando el nivel de la que, por natural designio, aloja en su ser el incomparable y divino privilegio de engendrar y el incontestable derecho a luchar por ser diferente. A luchar tambi\u00e9n, si as\u00ed lo quiere,  por ser una maruja.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 era una maruja?<br \/>\nNunca lleg\u00f3 a mis o\u00eddos  definici\u00f3n verdadera que yo pueda repetir aqu\u00ed, si acaso alguna opini\u00f3n con m\u00e1s o menos gracejo, y con no poco vilipendio, hacia figura tan principal. Por eso voy yo a escribir aqu\u00ed lo que otros se callaron, lo que interesa saber a los que, por carecer de claras entendederas, olvidaron que mamando de sus pechos y al calor de sus bondades tuvieron  madre y criada y una vida de relajo. Que no les bastar\u00edan tres vidas para  pagar lo que deben a la que en tan poca estima tienen. As\u00ed escribo.<br \/>\nMadre ejemplar, como lo son todas por ser despreciable la excepci\u00f3n si la hubiera, tanto en su cantidad como en su calidad. Tambi\u00e9n como esposas por ejemplares hemos de aceptarlas, pues nada en contra sali\u00f3 nunca de boca de sus maridos.<br \/>\nMujer convertida en maruja, en el mejor de los sentidos que al t\u00e9rmino se le pueda dar, de las que despreciando el mundo de ostentaci\u00f3n, pompa y lujo que esta sociedad persigue, caminan de manera firme y constante por la vida, aplicando su filosof\u00eda de lo diario y cotidiano a  todos aquellos problemas, sean del cuerpo o del alma, que la existencia gratuitamente aporta.<br \/>\nAcostumbran las marujas, no s\u00e9 si por propia voluntad o por entra\u00f1able inclinaci\u00f3n de quienes las rodean, a eliminar, cambiar y permutar las letras del nombre con que fueron bautizadas, transform\u00e1ndolos as\u00ed en otros m\u00e1s c\u00f3modos y manejables, de m\u00e1s musicalidad, cuya terminaci\u00f3n ha de ser, siempre que se pueda, la letra \u201ci\u201d o aquella que fon\u00e9ticamente m\u00e1s se le parezca y coloc\u00e1ndoles el articulo \u201cla\u201d como principio ineludible, a\u00f1adiendo con ello otra nota musical al asunto. De esta forma, nombres como La To\u00f1i, La Pepi, La Pili o La Juani, abundan y se repiten entre las marujas, quedando fuera de lugar aquellos que por su estructura, o por arrogancia y altaner\u00eda de quien los disfruta, no han evolucionado. Sirva de ejemplo el siguiente; Do\u00f1a Bernarda. Nombre a todas luces impropio para identificar con \u00e9l a quien por maruja se tenga. Ejemplo este poco afortunado, ciertamente, por ser de todos conocidos los chistes y guasas que al co\u00f1o de esta se\u00f1ora hacen alusi\u00f3n. Nadie relacionar\u00eda, sin embargo, tales guasas con la versi\u00f3n marujil del nombre, algo as\u00ed como La Berni.<br \/>\nDe forma vertiginosa avanza esta civilizaci\u00f3n nuestra, tecnol\u00f3gicamente avanzada, con los ojos puestos en otros mundos, hurgando descaradamente en los entresijos que gobiernan la vida y la muerte. Todo un elenco de celebridades, grandes hombres y mujeres abriendo caminos, ampliando horizontes para toda una especie. Astronautas que pasean alegremente sobre la luna. Cient\u00edficos que pueden leer el libro cifrado de la gen\u00e9tica, como si fuera el cuento de los tres cerditos. Cirujanos que cambian un coraz\u00f3n por otro, como quien cambia la pila de una linterna. Ingenieros que cualquier d\u00eda conseguir\u00e1n que la tierra gire en direcci\u00f3n contraria. A diario vemos a estos personajes dando conferencias, concediendo entrevistas, hablando en televisi\u00f3n, llevando a cabo empresas y tareas sin pausa ni descanso, en cuerpo y alma entregados a lo que llaman progreso. Con vida tan fren\u00e9tica y ocupada resulta realmente curioso observar, que sus ropas est\u00e1n siempre limpias e impecablemente planchadas, sus hijos atendidos y felices, su casa limpia y ventilada, y as\u00ed pueden dedicarse a sus important\u00edsimas tonter\u00edas mientras alguien hace el verdadero trabajo.<br \/>\nJam\u00e1s se le ocurrir\u00eda a La To\u00f1i largarse a pisar sat\u00e9lites por el espacio sin antes sacar la ropa de la lavadora, secarla, plancharla y colocarla. \u00a1Jam\u00e1s! Meterse  en un laboratorio a mezclar potingues con una impersonal y vulgar bata blanca, habi\u00e9ndolas en el mercado de llamativos y vistosos estampados, a juego con zapatillas y pa\u00f1uelos, es conducta carente de ingenio en la que se echa en falta el talento y la iniciativa que una maruja aportar\u00eda. Operar a un semejante a coraz\u00f3n abierto, sin antes haberle cantado aquello de \u201csana pupa sana, con unto de rana, si no sanas hoy, sanar\u00e1s ma\u00f1ana.\u201dS\u00f3lo puede ser obra de un atolondrado cirujano, no de una dulce maruja. Tampoco experimentar con m\u00e1quinas y combustibles que todo lo ensucian sin tomar precauciones, extender peri\u00f3dicos por el per\u00edmetro, abrir ventanas y aplicar aquello de vale m\u00e1s prevenir que fregar, ser\u00eda propio de marujas. Cualquier empresa realizan las marujas, dando gran importancia a las formas y los medios, sin que el fin los justifique, lo que hace que sea su conducta la m\u00e1s provechosa y conveniente para el buen vivir de la especie.<br \/>\nGordas unas, flacas otras, hace tiempo que dejaron de colaborar con sus dineros al enriquecimiento de avarientas multinacionales, de las que prometen salud y belleza si te tragas los venenos que fabrican, o te embadurnan el cuerpo con repugnantes fluidos que solo Dios sabe de d\u00f3nde vienen. Hace tiempo que las modas y tendencias que gobiernan a los imb\u00e9ciles no significan nada para ellas. Hace tiempo que resuelven a diario, con humildad y modestia ejemplares, problemas y cuestiones ante las que economistas, ingenieros y cient\u00edficos fracasan estrepitosamente.<br \/>\nDe todas las ideolog\u00edas y temperamentos hay marujas sobre la tierra y en todo aquello que hacen ponen el coraz\u00f3n. Se entregan con igual pasi\u00f3n y celo a todo tipo de actividades. Planchar camisas que impecablemente ha de lucir su oficinista marido. Convertir ropas de trabajo en prendas de pasarela para alba\u00f1iles fashion. Organizar y combinar los vestuarios de padre, hijos y abuelos. Cocinar y alimentar de forma correcta y nutritiva a tres, cinco o siete personas, siempre con un presupuesto tres, cinco o siete puntos por debajo de lo necesario. Atender, cuidar y sanar todo tipo de dolencias y enfermedades sean o no contagiosas. Reciclar, aprovechar y alargar la vida de todo tipo de enseres y materias que otros han de heredar si los hubiere y si no, en solidaria donaci\u00f3n han de ayudar a quien menos tiene, porque antes de que la solidaridad para con otros fuese oficial y programada, con todo tipo de redentoras organizaciones y entidades, ya las marujas la practicaban de forma propia y natural, sin pompa ni boato. Es gu\u00eda, rastreador y adalid cu\u00e1ndo de viajar se trata, resuelve encrucijadas, advierte peligros, organiza, soluciona, coloca, zanja y decide como el mejor de los caudillos. Es soporte imprescindible cu\u00e1ndo la desgracia o el infortunio golpean a los suyos, aportando la dedicaci\u00f3n y constancia imprescindibles para  mantener viva la esperanza, como  solo una maruja puede hacer.<br \/>\nModista, dise\u00f1adora, cocinera, enfermera, economista, gerente, misionera, maestra, consejera, sic\u00f3loga. Todas estas y muchas m\u00e1s son las funciones que con esmero y humildad desarrolla cualquiera que por maruja se tenga y, aunque parezca imposible, todav\u00eda encuentran hueco en su apretada agenda para asistir a innumerables cursos de manualidades, visitar semanalmente el gimnasio, realizar saludables caminatas, organizar cumplea\u00f1os, te\u00f1ir el pelo a La Juani, ponerse al d\u00eda en el apasionante mundo del chisme, la habladur\u00eda y el cotilleo mientras se toma un caf\u00e9 con leche en compa\u00f1\u00eda de las de su igual y, si la maruja en cuesti\u00f3n se desenvuelve en ambiente rural, adem\u00e1s de lo ya dicho, planta lechugas, tomates, pimientos, zanahorias y todo tipo de plantas y flores de jard\u00edn, cr\u00eda gallinas, pavos y, en ocasiones, animales de mayor envergadura y peligrosidad. Nada hay que una maruja no pueda llevar a t\u00e9rmino, nada.<br \/>\nMientras, la humanidad alaba y glorifica a sus dirigentes, engrandece y elogia a sus estudiosos, adora y pone alfombras a los pies de \u00eddolos so\u00f1ados. Y todos ellos, \u00eddolos, estudiosos y dirigentes no son otra cosa que ruido y parafernalia, comparsa de in\u00fatiles, caterva de codiciosos que nada significan ante el se\u00f1or\u00edo y la sufrida presencia de una humilde  \u201cMARUJA\u201d<br \/>\n Haya, para todos, salud y suerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde tiempos remotos es visible y manifiesto el desprecio y villan\u00eda con que el hombre ha tratado y sometido a la que le da la vida, la mujer. Hay libros, bien gordos y sagrados, que vienen a demostrarlo. 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