{"id":251,"date":"2012-12-29T23:57:06","date_gmt":"2012-12-29T23:57:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogg.chambombo.com\/?p=251"},"modified":"2012-12-29T23:57:06","modified_gmt":"2012-12-29T23:57:06","slug":"de-boda","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=251","title":{"rendered":"DE BODA"},"content":{"rendered":"<p>Las bodas no son cosa cualquiera. Las bodas precisan orden, estrategia, protocolo. No me refiero a los novios, no, eso ya supera mis capacidades. Me refiero a los que vamos a comer y poco m\u00e1s.<br \/>\nAntiguamente uno se presentaba en la boda con ropa de domingo, muda limpia y buen \u00e1nimo. Hoy no. Yo en este asunto no estoy a la altura (me estoy dando cuenta de que \u00faltimamente no estoy a la altura en casi nada) pero tengo a mi reina que, no solo est\u00e1 a la altura, si no que sobrevuela majestuosa por encima de mis tendencias desfasadas, mi concepto de la est\u00e9tica, mi indiferencia textil y la ignorancia sobre lo que es ir conjuntado, elegante y guapo, a la par que juvenil y desenfadado. Siguiendo los consejos de mi reina, de una cosa puedo estar seguro, aunque a m\u00ed me parezca que estoy rid\u00edculo vestido de lo que no soy, que la camisa me est\u00e9 desollando el cuello, repito, de una cosa puedo estar seguro: voy conjuntado, elegante, conforme a los c\u00e1nones de elegancia y buen vestir, que no s\u00e9 qu\u00e9 autoridad u organismo los decreta pero vienen a coincidir, punto por punto, con los que mi reina maneja. Eso s\u00ed, cada cual tiene en casa su propia reina y, cada reina, sus propios c\u00e1nones, y todas aseguran y certifican utilizar los c\u00e1nones oficiales, aunque no se parezcan en nada.<br \/>\nEst\u00e1bamos con la boda. La boda es ma\u00f1ana pero la familia lleva dos meses en alerta naranja. Sobre todo las mujeres. Alerta naranja hasta las cero horas del d\u00eda elegido, a partir de aqu\u00ed pasamos a alerta roja. Se duerme mal, a ratos. El d\u00eda va a ser muy largo. La boda es a las doce, mediod\u00eda, as\u00ed es que seg\u00fan el plan establecido, en el que yo no he intervenido para nada, se tocar\u00e1 diana floreada a las seis de la ma\u00f1ana. Porque hay mucho protocolo por disponer, mucha t\u00eda, prima y madre que peinar, mucha indumentaria que conjuntar. Es igual, sea cu\u00e1l sea la hora a la que se empiece la jornada el d\u00eda de boda, las mujeres siempre andan apuradas, sin tiempo. Los hombres, como no tenemos que pensar, porque ya est\u00e1 todo pensado, hacemos recados y labores de intendencia. A las diez dejar a la t\u00eda Nati en la peluquer\u00eda y, al volver, pasas por la mercer\u00eda y recoges una pamela a nombre de Mar\u00eda Jos\u00e9, que le ten\u00edan que cambiar la cinta para que haga juego con la suela de los zapatos y ponerle un broche mon\u00edsimo para fijarla al mo\u00f1o. La pamela se la das al t\u00edo Marce, que estar\u00e1 esperando en la cafeter\u00eda Agobium con sus dos nietos, los hijos de la prima Sara. El peque\u00f1o, Raul\u00edn, te lo traes contigo porque su padre va a ir a recoger a la novia con el coche, que es m\u00e1s grande, y Sara y los ni\u00f1os se reparten entre la familia, por eso Raul\u00edn va con nosotros. No se te olvide parar en una farmacia y comprar tiritas y almohadillas para los zapatos. De la t\u00eda Nati despreoc\u00fapate, que ya la recoger\u00e1 el cu\u00f1ado de Choni cuando vuelva de lavar el coche, seg\u00fan consta en su hoja de ruta. As\u00ed, de esta manera, se pasa la ma\u00f1ana sin sentir y a las doce en punto estamos todos a la puerta de la iglesia. Todos menos la t\u00eda Nati, que alg\u00fan cu\u00f1ado olvid\u00f3 recogerla a tiempo y llegar\u00e1 tarde y enfadada, pero con un peinado que quita el sentido. Los hombres estamos todos aqu\u00ed. Las mujeres, no podr\u00eda decirlo, apenas las reconozco. \u00a1Qu\u00e9 glamour! Qu\u00e9 modelitos. \u00bfQu\u00e9 boda es esta? A que me he colado.<br \/>\nA m\u00ed, como a muchos otros, esto de la ceremonia, sea civil, militar o religiosa,  ni me va ni me viene, as\u00ed que, acompa\u00f1ado de alg\u00fan otro calavera, me busco un bar cercano donde celebrar una ceremonia alternativa, m\u00e1s relajada. En la iglesia el tiempo pasa muy despacio. En el bar el tiempo vuela. Esto lo sabe todo el mundo. La f\u00edsica nunca ha podido explicarlo pero es as\u00ed. Por eso a las fotos llegamos tarde, no salimos en ninguna. Aun sin nosotros todo va de maravilla. La novia est\u00e1 guap\u00edsima. El novio muy limpio. La ceremonia, ideal, y las mujeres parecen salidas de una revista. Ahora ya podemos irnos todos al bar sin cometer afrenta.<br \/>\n Aqu\u00ed la boda cambia de ritmo. Esto es un festival de besos, saludos y presentaciones. En media hora me han presentado siete veces al se\u00f1or este del bigote. El ba\u00f1o de se\u00f1oras est\u00e1 colapsado. No todas quieren hacer pis, no se\u00f1or, hay muchas cosas a las que una mujer tiene que hacer frente en este tipo de eventos. Un toquecito de barra de labios para ir dejando su marca por todos los vasos y copas del local. Algo m\u00e1s de r\u00edmel. La pesta\u00f1a postiza que se est\u00e1 soltando. Alg\u00fan imperdible de \u00faltima hora. Tambi\u00e9n convendr\u00eda ajustar los pantis constrictores de cuello alto y, sobre todo, cambiar los zapatos de tortura por unas manoletinas, por si se tercia una jota antes de comer. Porque los zapatos de se\u00f1ora, cuando de una boda se trata, han de cumplir una serie de condiciones sin las cuales no alcanzan la categor\u00eda exigida. Primero, han de ser, adem\u00e1s de vistosos, inc\u00f3modos. No pueden ser bajos, excepto en bodas de verano, que se pueden llevar sandalias bajas (de muy mal gusto por otra parte, cosa de mujeres con poco estilo). Una mujer que compra zapatos para una boda y puede soportarlos en los pies m\u00e1s de dos horas, es que no tiene ni idea, ni clase, ni glamour ni nada. M\u00e1s le valdr\u00eda ir con botas de goma. Los zapatos de boda han de mantener el pie lo bastante prieto como para que el riego sangu\u00edneo se interrumpa y no llegue a los dedos, pero no tanto que se produzca la gangrena del miembro. Adem\u00e1s de mantener los dedos as\u00ed, en un puro gurru\u00f1o, es aconsejable que produzcan rozaduras en, al menos, dos zonas sensibles, que sean propensos a la torcedura y con suela bien resbalosa. Deber\u00edan venderse siempre con un malet\u00edn de primeros auxilios. Tambi\u00e9n el vestido se las trae, porque no est\u00e1 bien visto que una mujer en sus cabales luzca en una boda un vestido de su talla, ha de ser de, al menos, una talla inferior y si son dos, a\u00fan mejor. Tampoco la f\u00edsica ha podido explicar esto.<br \/>\nAhora toca sentarse a comer, que ya los novios han terminado con las diecisiete mil fotos y vuelven a estar entre nosotros,  bien tarde por cierto, y ver la forma y manera de acomodarse con las compa\u00f1\u00edas adecuadas, que una mala compa\u00f1\u00eda puede arruinar una estupenda comida. En las bodas, por lo general, se come mucho. Algunos comen mucho y otros menos. Algunos beben mucho y otros m\u00e1s. Llevamos tres horas comiendo y cuando llega el postre yo ya no recuerdo el primer plato. A m\u00ed me parece que he comido demasiado, pero nada que ver con lo que han comido otros. Yo solo soy un aficionado que no alcanza la media exigida al profesional. No me explico c\u00f3mo vamos a terminar esta boda, con su baile y todo, sin al menos tres o cuatro infartos. Ahora ya s\u00ed, ya hemos terminado con la tarta y los licores. Todos al sal\u00f3n. Si todos han comido como yo, supongo que bajaremos rodando. No creo que nadie pueda entregarse ahora, con esta panza, al trote bailongo. Habr\u00e1 que esperar al menos dos horas de copeo y charla antes de acercarse a la pista.<br \/>\nPor lo que estoy viendo, en esta boda el personal es bien valiente y corajudo, la pista ya est\u00e1 llena de en\u00e9rgicos danzarines, y sin las dos horas de digesti\u00f3n, si est\u00e1 aqu\u00ed mi madre el amago le da a ella. Yo, de momento, me mantengo al margen, en la barra, disfrutando del espect\u00e1culo. El personal ya no es lo que era esta ma\u00f1ana. De aquellos figurines que llegamos a la puerta de la iglesia apenas quedan las fotos. La comida, la bebida, la calefacci\u00f3n y los ritmos rumberos han hecho estragos y relajado la exigencia est\u00e9tica. Aquel traje elegante, a la par que desenfadado, que yo puse esta ma\u00f1ana, era de talla retr\u00e1ctil, es decir, que se ha ido recogiendo, recogiendo, que no s\u00e9 si no tendr\u00e9 que quit\u00e1rmelo. Adem\u00e1s a m\u00ed, con la comida, me ha salido una especie de protuberancia, como un neum\u00e1tico, alrededor de la cintura toda. El bot\u00f3n del pantal\u00f3n est\u00e1 soportando la misma presi\u00f3n por cent\u00edmetro cuadrado que la puerta de un submarino en la fosa de las Marianas. Como se descosa de repente, el que est\u00e9 en la trayectoria que se d\u00e9 por muerto. Tampoco importa mucho porque casi todas las camisas andan ya por fuera del pantal\u00f3n, a modo de faldones. Esto ya parece una boda de gente normal. Ahora ya empiezo yo a conocer a casi todas. Despu\u00e9s de cuatro horas con la boda in crescendo ya no puedo asegurar que sea real todo lo que veo, y tampoco voy a explicarlo aqu\u00ed. Estas cosas han de quedar para disfrute y asombro de los propios porque, fuera de contexto, ni contarlas ni explicarlas ayuda a conseguir gloria.<br \/>\nAcercarse a la pista y dejar la seguridad de la barra, entre copas y charla, puede ser muy peligroso para los que no tenemos el don, ni el deseo, del baile. Ha de estarse m\u00e1s que atento por si al pincha discos de turno la da por soltar el porr\u00f3n-pon-pon de una jota. Entonces, al centro de la pista acuden en tropel, con brazos arriba y trote jotero, un gran n\u00famero de, lo que yo llamo, apaga-brasas. Todos en corro sacudiendo zapatazos al suelo como si estuvieran apagando un fuego. Se ha de estar muy atento porque puedes verte bailando en un abrir y cerrar de ojos, no porque te guste, no se\u00f1or, bailas en defensa propia, porque te ha agarrado una se\u00f1ora, mayor y grande, y est\u00e1 d\u00e1ndote una tourn\u00e9e por todo el sal\u00f3n.<br \/>\n El caso es que llevo cuatro horas apoyado en la barra, viendo ir y venir al personal. Yo no voy ni vengo, solo observo. Y me estoy cansando de estar tan formal y de tanto refresco. Este momento de debilidad, y mi cu\u00f1ado que pasaba por all\u00ed, y me arranco con las copas. Para otro ser\u00eda tarde, para m\u00ed no, mi tolerancia al alcohol es casi nula. Yo con tres copas ya estoy para alcoh\u00f3licos an\u00f3nimos, as\u00ed que recupero terreno a marchas forzadas. En treinta minutos hago juego con cualquiera de los que lleva todo el d\u00eda bebiendo. Puedo abrazarme a cualquiera y cantar asturianadas como si nada. Y hay que ver como corre el tiempo en los bares si te aplicas a beber. Acabo de empezar la timba y ya es media noche. Mi cu\u00f1ado anda por el otro lado de la barra, entre los camareros, poniendo copas para los dos. No s\u00e9 como lo ha hecho, pero lo han aceptado como si llevara toda la vida trabajando codo con codo con ellos. Yo estoy intentando que la m\u00e1quina del tabaco no me pase por encima, se ha tragado mis monedas y no para quieta, se mueve mucho. Viene mi reina a buscarme, menos mal. Y mi cu\u00f1ado tambi\u00e9n viene a buscarme, que nos vamos. Explico que la m\u00e1quina se ha tragado mis monedas, pero no s\u00e9 con qu\u00e9 t\u00f3nica me ha hecho mi cu\u00f1ado los gin-tonic, que se me ha puesto la lengua muy gorda y no se me entiende nada. Mi cu\u00f1ado me saca el tabaco y mi reina me saca a m\u00ed, porque yo no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 la puerta. S\u00ed s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1, pero no s\u00e9 cu\u00e1l es la verdadera entre las muchas que veo. Ahora que estaba yo en plena faena, nos vamos. A seguir en otro sitio que nos quieran.<br \/>\n La boda se acab\u00f3 aqu\u00ed, porque del resto no tengo un recuerdo muy claro, solo lo que me han contado y ya se sabe, no se puede fiar uno de todo lo que se oye. As\u00ed que aqu\u00ed acabo yo este folleto.<br \/>\nHaya salud y suerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las bodas no son cosa cualquiera. Las bodas precisan orden, estrategia, protocolo. No me refiero a los novios, no, eso ya supera mis capacidades. Me refiero a los que vamos a comer y poco m\u00e1s. 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