{"id":34,"date":"2009-10-06T01:50:07","date_gmt":"2009-10-06T08:50:07","guid":{"rendered":"http:\/\/45.33.111.17\/2009\/10\/06\/arboles-sedientos\/"},"modified":"2009-10-06T01:50:07","modified_gmt":"2009-10-06T08:50:07","slug":"arboles-sedientos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=34","title":{"rendered":"\u00c1RBOLES SEDIENTOS"},"content":{"rendered":"<p>\u00c1RBOLES SEDIENTOS.<br \/>\nHoy se ha dado bien el d\u00eda en la obra, un par de martillazos en el mismo dedo, una esquirla de ladrillo que ha ido, como un rayo, a clavarse en el ojo de mi hermano Jose, otro alba\u00f1il intelectual como Fery y yo mismo y escrito sin acento, en fin, cosas del oficio. Al final, despu\u00e9s de las pr\u00e1cticas de enfermer\u00eda, hemos acabado la tarea y me ha quedado un ratito, que yo esperaba emplear, para emborronar con alg\u00fan fant\u00e1stico relato este flamante blog. Yo lo esperaba pero no ha podido ser, no se\u00f1or. Es el caso que, acomodado yo en el bar de costumbre con mi port\u00e1til dispuesto, mi cafetito humeante a la diestra, un cigarrillo, tambi\u00e9n humeante, a la siniestra  y mi torpe cerebro, tambi\u00e9n humeante, al mando, no he podido escribir ni una letra del esperado relato. De un minuto para el siguiente ha sido  tomado por las armas, nunca mejor dicho, el local todo por no menos de cincuenta militares con su mochila y armamento reglamentarios, todos ellos con esa indumentaria de camuflaje que tanto les gusta y a m\u00ed me pareci\u00f3 que se llenaba el bar de \u00e1rboles.<br \/>\n He tenido que acudir, por amistad bien entendida y rec\u00edproca, en auxilio del negocio. As\u00ed, me he visto cambiando de oficio y herramientas, mitigando la sed enorme que ten\u00eda el batall\u00f3n, a golpe de descorchador.  No s\u00e9 si mi ayuda ha servido de mucho porque mi lugar natural en los bares est\u00e1 en este otro lado de la barra, donde toda la mano de obra se reduce a echarse al coleto alguna sustancia refrescante, o mareante, y pagar sin saber muy bien de d\u00f3nde viene. No s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n las coca-colas  ni cu\u00e1nto vale una cerveza, no s\u00e9 si hay limones ni de d\u00f3nde se cogen los hielos.  Piden las consumiciones de siete en siete y a m\u00ed se me olvida el pedido antes siquiera de pesta\u00f1ear, as\u00ed que pongo lo que me parece, amparado en mi total ignorancia hostelera.  Rompo un par de vasos, porque se vea que esto es un bar y que hay movimiento y profesionalidad, aqu\u00ed se\u00f1ores estamos trabajando, nuestra labor es servirles con prontitud y orden, no se puede parar por un par de vasos resbalosos. A la hora de cobrar no s\u00e9 qu\u00e9  tecla he de apretar en esa maldita m\u00e1quina que tiene m\u00e1s de diez mil funciones, estoy seguro de que el Apolo trece se gobernaba con algo mucho m\u00e1s sencillo que esto. Pongo toda mi buena intenci\u00f3n y todo lo que me piden, pero yo jurar\u00eda que estorbo, adem\u00e1s empiezo a sudar, porque toda esa gente al otro lado de la barra se ha puesto de acuerdo para mirarme, como si esto fuera un concierto y yo un fontanero al que han sentado en el piano. Cuando yo creo que todo ha pasado y empiezo a sentir una especie de orgullo laboral, llega la segunda ronda, me parece incre\u00edble  que hayan hecho desaparecer, en dos minutos, todo lo que hemos puesto a su alcance. Como aviso, de que la primera ronda se da por terminada y empieza la segunda, rompo una jarra de cerveza con todo su dorado contenido, pero no hago aspavientos, la rompo con la naturalidad  del que se gana la vida entre licores, no hay problema, esto es casi normal en  hosteler\u00eda chicos, tranquilos, ustedes sigan tragando como si hubieran cruzado el desierto. La segunda ronda me la paso fregando el suelo y recogiendo cristales.<br \/>\n Por suerte, los \u00e1rboles sedientos, ten\u00edan algo de prisa y se van, todos a una, igual que llegaron y yo puedo volver a mi ordenador, a escribir historietas donde las cosas pasan como a m\u00ed me da la gana y nadie entra en los bares en grupos de m\u00e1s de cuatro, ni se rompe nada sin que yo lo diga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c1RBOLES SEDIENTOS. Hoy se ha dado bien el d\u00eda en la obra, un par de martillazos en el mismo dedo, una esquirla de ladrillo que ha ido, como un rayo, a clavarse en el ojo de mi hermano Jose, otro &hellip; <a href=\"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=34\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-34","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entradas"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34"}],"collection":[{"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/blog.chambombo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}