{"id":441,"date":"2015-01-30T08:51:31","date_gmt":"2015-01-30T08:51:31","guid":{"rendered":"http:\/\/45.33.111.17\/?p=441"},"modified":"2015-01-30T08:51:31","modified_gmt":"2015-01-30T08:51:31","slug":"la-biblia-de-los-locos-capitulo-15o","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=441","title":{"rendered":"LA BIBLIA DE LOS LOCOS Cap\u00edtulo 15\u00ba"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>JOB.<\/strong><br \/>\nAhora, siguiendo con esta lectura m\u00eda, voy a comentar el libro de Job, que es figura conocida por todos, o eso creo yo, y porque me est\u00e1 haciendo falta algo de su legendaria paciencia.<br \/>\nDicen los expertos, otra vez, que el libro de Job est\u00e1 compuesto, en su mayor parte, por bell\u00edsimos versos. Aqu\u00ed es donde me doy cuenta de que yo nunca ser\u00e9 un experto. No digo que los versos no tengan un cierto encanto para seg\u00fan qui\u00e9n, pero bell\u00edsimos, lo que se dice bell\u00edsimos, yo no los veo.<br \/>\n<strong>\u201cHab\u00eda en el pa\u00eds de Hus un hombre llamado Job, hombre perfecto, \u00edntegro, temeroso de Dios y apartado del mal.\u201d<\/strong><br \/>\nPoco m\u00e1s se puede decir de este hombre. Si era un hombre perfecto, pues era un hombre perfecto. Semejante cosa no se ha dicho, en lo que tengo le\u00eddo, de ning\u00fan otro. Era adem\u00e1s inmensamente rico, el m\u00e1s grande de todos los orientales. En este libro se fijan mucho en los hombres de inmensa fortuna y muy poco en los pobretones. Parece ser que sin dinero es dif\u00edcil llegar a ser mentado en esta historia, porque ser un hombre perfecto o un patriarca digno acarrea muchos gastos, supongo yo.<br \/>\n<strong>\u201cY el Se\u00f1or dijo a Sat\u00e1n: \u00bfHas reparado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como \u00e9l, hombre recto, \u00edntegro, temeroso de Dios y apartado del mal. Sat\u00e1n respondi\u00f3 \u00bfEs que Job teme a Dios desinteresadamente?\u201d<\/strong><br \/>\nAqu\u00ed el Se\u00f1or Dios y Sat\u00e1n hacen una especie de apuesta sobre la solidez de Job y sus creencias. Que se sepa bien a las claras que las perrer\u00edas que sufre el bueno de Job fueron idea de Sat\u00e1n. As\u00ed, de un d\u00eda para el siguiente, se qued\u00f3 Job sin bueyes, asnas, camellos, ovejas, siervos e hijos. Entonces Job se rasg\u00f3 las vestiduras y se rap\u00f3 la cabeza. Pero no maldijo a su Dios.<br \/>\nSe re\u00fanen de nuevo el Se\u00f1or Dios y Sat\u00e1n y engordan la apuesta. Total, hasta ahora solo se han cargado unos cuantos camellos, unas asnas, alg\u00fan reba\u00f1o con sus pastores, siete hijos y tres hijas. \u00bfQu\u00e9 es eso ante la grandeza y magnitud de la bondad infinita del universo y la justicia eterna y el destino del cosmos todo? \u00bfEh, qu\u00e9 es eso, palurdos?<br \/>\n<strong>\u201cSat\u00e1n sali\u00f3 de la presencia del Se\u00f1or e hiri\u00f3 a Job con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza. Job, con un cascote de teja para rascarse, fue a sentarse sobre las cenizas.\u201d<\/strong><br \/>\nHombre, ya puestos, la llaga pod\u00eda haber sido benigna. Aqu\u00ed tenemos a Job mondo y lirondo, en la miseria y llagado, y casi es de agradecer que no le hayan quitado tambi\u00e9n el cascote de teja. Su mujer, a estas alturas, ya no entiende que Job aguante sin maldecir a ya sabemos qui\u00e9n. El resto del relato se lo pasa Job discutiendo con tres amigos que acuden a visitarlo. A decirle que algo habr\u00e1 hecho para que el Se\u00f1or Dios lo castigue as\u00ed. Job sigue fiel a sus creencias y defiende su inocencia. Aqu\u00ed es donde nos regala el libro esos bell\u00edsimos versos que dec\u00edan los estudiosos. Son muchos. Yo voy a mostrar aqu\u00ed uno de los poemas que, sin llegar a bell\u00edsimo, me parece interesante.<br \/>\nAs\u00ed le dice Job al Se\u00f1or:<br \/>\n<strong>Falta de todo consuelo.<\/strong><br \/>\n<strong>Por eso no cerrar\u00e9 mi boca, <\/strong><br \/>\n<strong>voy a quejarme en la amargura de mi alma.<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfSoy yo el monstruo marino,<\/strong><br \/>\n<strong>para que pongas guardia en torno a m\u00ed?<\/strong><br \/>\n<strong>Si digo:\u201d Mi lecho me consolar\u00e1<\/strong><br \/>\n<strong>mi cama aliviar\u00e1 mi sufrimiento\u201d<\/strong><br \/>\n<strong>entonces con sue\u00f1os t\u00fa me espantas,<\/strong><br \/>\n<strong>con visiones me aterras.<\/strong><br \/>\n<strong>\u00a1Ay! Preferir\u00eda mi alma el estrangulamiento, <\/strong><br \/>\n<strong>la muerte a estos dolores.<\/strong><br \/>\n<strong>Me estoy disolviendo, no vivir\u00e9 para siempre;<\/strong><br \/>\n<strong>d\u00e9jame, pues mis d\u00edas son un soplo.<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfQu\u00e9 es el hombre para que de \u00e9l as\u00ed te ocupes,<\/strong><br \/>\n<strong>para que pongas en \u00e9l tu pensamiento,<\/strong><br \/>\n<strong>para que le visites todas las ma\u00f1anas<\/strong><br \/>\n<strong>y a cada instante le sometas a pruebas?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfHasta cu\u00e1ndo seguir\u00e1s vigil\u00e1ndome?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfNo me dejar\u00e1s ni tragar saliva?<\/strong><br \/>\n<strong>Si he pecado, \u00bfqu\u00e9 te he hecho a ti con ello,<\/strong><br \/>\n<strong>oh guardi\u00e1n de los hombres?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfPor qu\u00e9 me has hecho blanco tuyo?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfPor qu\u00e9 te causo inquietud?<\/strong><br \/>\n<strong>\u00bfPor qu\u00e9 mi ofensa no toleras<\/strong><br \/>\n<strong>y no ignoras mi delito?<\/strong><br \/>\n<strong>Muy pronto yacer\u00e9 en el polvo;<\/strong><br \/>\n<strong>me buscar\u00e1s, y ya no existir\u00e9.<\/strong><br \/>\nAl final, dice el libro:<br \/>\n<strong>\u201cY el Se\u00f1or restituy\u00f3 a Job en su antigua condici\u00f3n por haber intercedido a favor de sus amigos; m\u00e1s a\u00fan, el Se\u00f1or duplic\u00f3 todos los bienes que Job ten\u00eda primero\u2026Tuvo adem\u00e1s catorce hijos y tres hijas\u201d<\/strong><br \/>\nYa, pero aquellos primeros siete hijos y tres hijas que ten\u00eda, aquellos, no volver\u00e1n, ni los siervos tampoco. Ocurrencias divinas.<br \/>\n<strong>SALMOS.<\/strong><br \/>\nSon muchos. Si alguien decide leerlos todos, h\u00e1gase en m\u00e1s de una sesi\u00f3n. Si alguien decide leerlos todos de una vez abst\u00e9ngase, en las siguientes veinticuatro horas, de conducir o manejar maquinaria pesada.<br \/>\n<strong>PROVERBIOS.<\/strong><br \/>\nSon unos cuantos tambi\u00e9n, pero mucho m\u00e1s interesantes a mi entender. Tampoco son para leer de una vez, pero de vez en cuando echarles un vistazo, una vez en la vida, y aprender algo, como ya dije m\u00e1s atr\u00e1s, no estar\u00eda mal para estos tiempos que vivimos.<br \/>\n<strong>QOH\u00c9LET. (Eclesiast\u00e9s)<\/strong><br \/>\nToda riqueza, toda sabidur\u00eda, todo trabajo y af\u00e1n del hombre sobre la tierra no es otra cosa que vanidad y esfuerzo in\u00fatil. Convendr\u00eda leerlo a todos aquellos que se afanan en este mundo de oropel y pavoneo. Interesante relato este.<br \/>\n<strong>CANTAR DE LOS CANTERES.<\/strong><br \/>\nPues eso.<br \/>\n<strong>SABIDUR\u00cdA.<\/strong><br \/>\nY yo qu\u00e9 s\u00e9, hijos.<br \/>\n<strong>SIR\u00c1CIDA.<\/strong><br \/>\nM\u00e1s sabidur\u00eda. Se puede leer.<br \/>\nSi alguno de los locos que ha ido a dar con sus ojos en este delirio que ando componiendo, quiere por gusto, o penitencia, leerlos todos, tiene mi bendici\u00f3n. Puede encontrar aqu\u00ed, en estos libros y poemas, todos los mensajes, enigmas, profec\u00edas y consejos que se pueda imaginar. Seguramente no resultar\u00e1n apasionantes para una mayor\u00eda, sin embargo, leerlos, siempre causar\u00e1 un da\u00f1o infinitamente menor que ver la tele.<br \/>\n<strong>LIBROS PROF\u00c9TICOS.<\/strong><br \/>\nPatriarcas, jueces, reyes, sacerdotes. Ahora tocan los profetas. Son muchos y repetitivos, como es habitual en este libro. Tambi\u00e9n el Se\u00f1or Dios est\u00e1 con ellos. \u00c9l los elige e ilumina. Todos sabemos, o sospechamos, lo que aqu\u00ed se nos va a contar, no una vez m\u00e1s, no, cientos. Como sea que esto no es un estudio hist\u00f3rico, ni un an\u00e1lisis exhaustivo letra por letra, sino una chanza sat\u00edrica, voy a exponer a continuaci\u00f3n una relaci\u00f3n de palabras, sin elaboraci\u00f3n literaria ni nexo alguno, de la que cualquiera de los locos que aqu\u00ed pasamos el tiempo puede deducir bien a las claras lo que se cuece en los libros prof\u00e9ticos.<br \/>\nAmenazas. Castigos. El d\u00eda del Se\u00f1or. Juicio de Dios y castigo de Jud\u00e1. Esc\u00e1ndalo de Israel. Destierro. Restauraci\u00f3n. Destrucci\u00f3n. Pecado. Ceguera del pueblo elegido. Juicio. Castigo. Israel desobedece. Jerem\u00edas. Ca\u00edda de Babilonia. Santificar el s\u00e1bado. M\u00e1s pecados de Israel. Castigo inminente. Visi\u00f3n desoladora. Quejas del Se\u00f1or. Infidelidad del pueblo para con su Dios. Promesa. La espada del Se\u00f1or. Plegarias. Sacrificios. Castigo. Babilonia que vuelve a caer. Lamentaciones. Miserias interminables. Corrupci\u00f3n de Israel. Castigo. Perversi\u00f3n. Ruina. Devastar. Extirpar. Quemar. Abrasar. Fulminar. Degollar. Aniquilar. Asolar. Exterminar.<br \/>\nClaro como el agua.<br \/>\nY as\u00ed, amados m\u00edos, se da fin en el libro al antiguo testamento.<br \/>\nLejos quedan aquellos primeros seis d\u00edas de fren\u00e9tica creaci\u00f3n. Aquellos proyectos de para\u00edso y solaz existencia. Aquel Se\u00f1or Dios que miraba complacido su obra. Aquel amor paternal con que fuimos creados y que ha venido a parar, o degenerar, en las \u00faltimas palabras del texto anterior, que hablan de lo contrario. Tan lejos que es posible que nunca existiera, que sea una quimera.<br \/>\nA partir de aqu\u00ed, de lo ya le\u00eddo, yo no tengo noticias de posteriores apariciones del Se\u00f1or Dios. Sea en forma de nube, sea en persona, no ha vuelto a dejarse ver por ojos de mortal. Enviados que se dicen en su nombre y apariciones de subalternos parece ser que si se han dado con posterioridad, pero el Se\u00f1or Dios, con su fuego, su resplandor y su car\u00e1cter, no. En su ausencia, ya el hombre mismo se ha encargado de castigar, aniquilar y humillar a sus semejantes de todas las formas y maneras imaginables. En lo que a calamidades y vilezas se refiere nada tenemos que aprender, que estamos muy por encima de los castigos divinos. En su nombre, el del Se\u00f1or Dios, se han amasado reinos y fortunas suficientes para desterrar el hambre y la miseria del planeta todo. Pero no se han usado para esto.<br \/>\n<strong>SO\u00d1ANDO.<\/strong><br \/>\n<em>Terminado el antiguo testamento, he so\u00f1ado otra vez con Ad\u00e1n el gorrino. Voy a cerrar este particular an\u00e1lisis contando mi sue\u00f1o. Este fue el sue\u00f1o:<\/em><br \/>\n<em>Estoy entrando en una cafeter\u00eda, una bonita cafeter\u00eda de nuestro tiempo. Hay un murmullo de conversaciones y est\u00e1 sonando algo de Creedence. Al fondo, en un apacible rinc\u00f3n, est\u00e1 Ad\u00e1n, con sus gafas de sol, repanchigado en un sill\u00f3n de dos plazas con las piernas estiradas. Se ha quitado las botas de goma y me hace se\u00f1as para que me acerque. Ahora estamos los dos, uno frente a otro, mano a mano con una botella de orujo y dos caf\u00e9s. Ad\u00e1n tiene en sus manos un ejemplar de un libro que ni siquiera existe, es la biblia de los locos. Est\u00e1 abierto por las \u00faltimas p\u00e1ginas. Ad\u00e1n est\u00e1 ojeando esta misma conversaci\u00f3n.<\/em><br \/>\n<em>-As\u00ed que t\u00fa eres el famoso Chambombo. Yo soy Ad\u00e1n.<\/em><br \/>\n<em>Yo quiero hablar pero, como esto es un sue\u00f1o, no puedo, lo intento pero no puedo. Solo habla \u00e9l. Yo no puedo decirle que ese no es mi nombre, que solo es un seud\u00f3nimo, una palabra que me gusta. Que el libro no existe y que no puede leerse en \u00e9l algo que est\u00e1 pasando ahora.<\/em><br \/>\n<em>-Vaya cafeter\u00eda bonita esta. S\u00ed se\u00f1or. -Te preguntar\u00e1s qu\u00e9 pinta un gorrino como yo en toda esta historia. Claro que t\u00fa pensar\u00e1s que solo soy un sue\u00f1o. Una ilusi\u00f3n. Un gorrino con gafas y botas de goma que nadie sabe de d\u00f3nde ha salido. \u00bfA ti te gustan las gafas de sol? Yo estoy encantado con ellas. Es lo mejor que me pod\u00eda regalar el tipo este, ya sabes de qui\u00e9n hablo. Ahora las cosas parece que han cambiado bastante, francamente, ten\u00e9is unas cuantas cosas bien interesantes en lo que no es para\u00edso. Ya lo creo.<\/em><br \/>\n<em>-T\u00fa no te preocupes- me dec\u00eda Ad\u00e1n viendo que yo quer\u00eda hablar y no pod\u00eda. <\/em><br \/>\n<em>-Vaya orujo rico que ten\u00e9is por aqu\u00ed. Y el caf\u00e9 tampoco est\u00e1 mal, no se\u00f1or.<\/em><br \/>\n<em>Ad\u00e1n el gorrino se quit\u00f3 las gafas de sol y se puso a limpiarlas con una servilleta de papel. Yo pensaba que unas gafas de sol no pod\u00edan durar tanto tiempo como se les supon\u00eda a las que llevaba Ad\u00e1n, ni en sue\u00f1os. Lo normal es perderlas, que se abran las patillas, que se les caiga un cristal, pero las de Ad\u00e1n estaban flamantes. Ad\u00e1n me contest\u00f3 sin necesidad de que yo abriera la boca.<\/em><br \/>\n<em>-Yo no tengo ni idea. El caso es que aqu\u00ed est\u00e1n, sin un rasgu\u00f1o. Son bien guapas. Las gafas de sol y las botas de goma, el tipo este, me las hizo a conciencia. Ya sabes, otras cosas no le salieron tan bien.<\/em><br \/>\n<em>De repente, porque esto fue un sue\u00f1o, all\u00ed en la mesa, con nosotros estaba la sant\u00edsima trinidad. Los tres. El Se\u00f1or Dios, su hijo Jes\u00fas y el esp\u00edritu santo, que es una especie de luz con alas. Ad\u00e1n el gorrino ni se inmut\u00f3. Se sirvi\u00f3 un vasito de orujo, se lo ech\u00f3 al coleto, volvi\u00f3 a ponerse las gafas y dijo:<\/em><br \/>\n<em>-Ya estamos todos, la cuadrilla al completo. Porque t\u00fa de esto no sabes nada \u2013me dijo apunt\u00e1ndome con su pezu\u00f1a \u2013pero antes \u00e9ramos una cuadrilla, la sant\u00edsima cuadrilla. Los no creados. Aunque en el principio de todo yo no los conoc\u00eda, yo solo chapoteaba en la charca sin otra preocupaci\u00f3n que respirar. Pero los no creados \u00e9ramos cuatro: el Se\u00f1or Dios, creador, amo y se\u00f1or de todo cuanto es, a \u00c9l se le ocurri\u00f3 todo este carrusel; su hijo Jes\u00fas que es uno con \u00c9l; el esp\u00edritu santo, que no llega a la categor\u00eda de Dios pero tambi\u00e9n es increado y divino, y yo, Ad\u00e1n el gorrino, que soy mucho menos que todos ellos. Yo no soy el pecado, solo soy el libre albedr\u00edo. Sin m\u00ed, el tipo este, no habr\u00eda podido decidir si hacer, o no hacer. Antes \u00e9ramos cuatro. Aunque yo entonces no ten\u00eda ni idea de que formaba parte de nada, ni de todo esto que te estoy contando, ni de los planes de nadie. Despu\u00e9s, cuando me llev\u00e9 a Eva a conocer lo que no era para\u00edso y decidi\u00f3 no volver, estos tres me culparon de todo y me sacaron de la cuadrilla. Ya siempre hablaron de m\u00ed como el origen del pecado. <\/em><br \/>\n<em>El Se\u00f1or Dios mir\u00f3 a Ad\u00e1n con mucha tranquilidad y le contest\u00f3.<\/em><br \/>\n<em>-Nadie te ha echado de ninguna parte, Ad\u00e1n. T\u00fa siempre has recorrido el mundo a tus anchas. Nunca has querido ser parte de nada. Vas y vienes sin que nadie sepa de d\u00f3nde sales o a d\u00f3nde te diriges. Entraste en el para\u00edso sin aceptar mi prohibici\u00f3n. Aunque es cierto que a nadie enga\u00f1aste ni empujaste a nada, podr\u00edas haberte quedado en alguna charca de lo que no era para\u00edso. El para\u00edso era cosa nuestra. Eva no tendr\u00eda que haberte conocido nunca y todo habr\u00eda ido como la seda.<\/em><br \/>\n<em>Ad\u00e1n los miraba mientras se beb\u00eda otro sorbo de orujo. Luego mir\u00e1ndome a m\u00ed dijo:<\/em><br \/>\n<em>-Es que el para\u00edso estaba muy bien, muy bonito, bien rematado, pero all\u00ed no hab\u00eda futuro. El tipo este hace cosas incre\u00edbles, yo lo he visto, pero tiene ideas muy raras, algo peregrinas. Seres humanos obedientes, alabando a su Se\u00f1or por los siglos de los siglos, sin otra cosa que hacer que disfrutar de un feliz y dichoso aburrimiento. Un para\u00edso lleno de simples. No s\u00e9.<\/em><br \/>\n<em> Luego, mir\u00e1ndolos a ellos:<\/em><br \/>\n<em>-Es verdad que lo que no era para\u00edso se ha torcido, no ha ido muy bien, pero porque no han querido. Porque, si quisieran, ir\u00eda tan bien como el mejor de vuestros para\u00edsos. Eva escogi\u00f3 su suerte, pero solo para ella. Hoy, cualquier hombre puede escoger la suya, no es algo que no puedan enmendar. \u00bfQu\u00e9 culpa tengo yo de lo que tus creaciones deciden? No es mi culpa. Yo solo curioseo por la obra, aqu\u00ed y all\u00e1, dando conversaci\u00f3n y contando lo que veo. Nada pido y nada ofrezco.<\/em><br \/>\n<em>Ahora, en el sue\u00f1o, la sant\u00edsima trinidad ya no est\u00e1 con nosotros. Ad\u00e1n se calza las botas con parsimonia y se bebe otro sorbito. Cuando posa su vaso ya no estamos en la cafeter\u00eda, lo posa encima de la piedra en la que estamos sentados. Estamos en campo abierto pero Creedence sigue sonando.<\/em><br \/>\n<em>-Bueno muchacho \u2013me dice con su sonrisa de gorrino. \u2013Yo sigo mi camino. Ya nos veremos y echamos otra parrafada. Voy a ver c\u00f3mo van las cosas por ah\u00ed.<\/em><br \/>\n<em>Yo me quedo sentado en la piedra mientras Ad\u00e1n el gorrino ajusta sus gafas de sol y se va con su andar campechano. El ruido de sus botas de goma se va perdiendo, fundi\u00e9ndose con la m\u00fasica de Creedence y yo lo veo alejarse hacia lo que no es sue\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo aqu\u00ed, aprovechando que se da por terminado el antiguo testamento, voy a hacer un descanso antes de continuar con el nuevo. Tengo que cargar las pilas para enfrentarme a su lectura con el optimismo y buen humor con que empec\u00e9, tengo que estar seguro de que tanta lectura no ha mermado la ignorancia desde la que nace este an\u00e1lisis y en la que quiero seguir. Tal vez, llegados a este punto, puede alguien pensar que ha sido mi lectura irrespetuosa con aquello que otros consideran sagrado. Alguien que, seguramente, no se encuentra entre aquellos a los que esta biblia pertenece, los locos. Alguien que carece de la bondad y benevolencia que con los locos se ha de practicar. \u201cLa biblia de los locos\u201d es esta cavilaci\u00f3n sin espurios objetivos. Se supone que la otra, la sagrada, la que alimenta sublimes prop\u00f3sitos, es para hombres y mujeres cuerdos entre los que yo, ni por asomo, quiero encontrarme. Como loco, mi intenci\u00f3n no ha sido otra que usar en esta vida el buen humor con que, el Dios que sea, me ha puesto en esta tierra. Si lo hizo a imagen y semejanza suya no lo s\u00e9, yo no alcanzo a sospechar lo que otros aseguran.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JOB. Ahora, siguiendo con esta lectura m\u00eda, voy a comentar el libro de Job, que es figura conocida por todos, o eso creo yo, y porque me est\u00e1 haciendo falta algo de su legendaria paciencia. 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