{"id":73,"date":"2010-01-05T04:19:27","date_gmt":"2010-01-05T11:19:27","guid":{"rendered":"http:\/\/45.33.111.17\/2010\/01\/05\/la-clandestina\/"},"modified":"2010-01-05T04:19:27","modified_gmt":"2010-01-05T11:19:27","slug":"la-clandestina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/blog.chambombo.com\/?p=73","title":{"rendered":"LA CLANDESTINA"},"content":{"rendered":"<p>LA CLANDESTINA<br \/>\n Hemos empezado de nuevo en la obra (alguno pensar\u00e1 que ya es hora pero no voy a perder el tiempo explic\u00e1ndole lo que yo pienso de \u00e9l) y hemos empezado a lo grande, con imprevistos. Los d\u00edas de nieve, fr\u00edo y relajo han hecho mella. Hoy, la clandestina, no ha querido arrancar. As\u00ed le llamamos, aqu\u00ed en la obra, a la camioneta. Para nosotros es como una m\u00e1s del equipo. En ella transportamos los mil cachivaches y herramientas con que practicamos este oficio. En ella nos acercamos al cafetito cada ma\u00f1ana. Hablamos de ella, y con ella, como lo hacemos entre nosotros. Es un modelo raro y antiguo, y su mejor momento hace tiempo que pas\u00f3, pero a nosotros nos cae bien. No es la primera vez que uno de sus achaques nos complica la ma\u00f1ana. A veces, sin que se sepa por qu\u00e9, se niega a ponerse en marcha y entonces tenemos que empujarla, o tirarla por una cuesta abajo para que, aunque sea de mala gana, arranque. Hoy hemos decidido poner fin a estas procesiones y llevarla al taller. Hemos perdido el d\u00eda con ella, entre diagnosis y suposiciones de experimentados mec\u00e1nicos. Porque llevar un veh\u00edculo al taller puede ser algo mucho m\u00e1s delicado de lo que parece a primera vista, sobre todo si te acercas al servicio oficial de la marca.<br \/>\nEs cierto que uno se tranquiliza cuando una amable se\u00f1orita te pide los datos de tu cacharro y rellena una flamante ficha-cliente. Te pregunta por los s\u00edntomas del achaque, los antecedentes si los tuviere (que los tiene), los kil\u00f3metros que tiene, su matr\u00edcula, en qu\u00e9 a\u00f1o est\u00e1 fabricada y te asegura que enseguida uno de sus mec\u00e1nicos, el especialista que corresponda, se pondr\u00e1 con tu pobre clandestina agonizante. La ves entrar por esa enorme puerta que se eleva silenciosa, porque t\u00fa no puedes entrar, la has de dejar en manos de cualquier tuerce-botas, y t\u00fa te quedas como si alguien de tu familia entrara en quir\u00f3fano, a leer revistas y tomar caf\u00e9 de m\u00e1quina mientras ella lucha, con las tripas abiertas, entre la vida y la muerte. Si la cosa va bien, enseguida te la devuelven, o te dan soluci\u00f3n al problema. Pero si la cosa va mal. Entonces te mandan pasar dentro, al mundo secreto de los talleres oficiales, para que, el mec\u00e1nico especializado que ha estado hurgando en tu veh\u00edculo, te diga cu\u00e1l es esa aver\u00eda que NO ENCUENTRA.<br \/>\n Est\u00e1s dentro. Todo son secciones. Secci\u00f3n de diagnosis. Servicio r\u00e1pido. Mantenimiento. Auto expr\u00e9s. Cada secci\u00f3n con su cartel. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la clandestina? \u201cSecci\u00f3n aver\u00edas extra\u00f1as pr\u00e1cticamente irreparables\u201d.<br \/>\nEntonces el experto mec\u00e1nico te mira como si fueras un inocente escolapio y te suelta una tesis mec\u00e1nica sobre rel\u00e9s y posibilidades. Es posible que la aver\u00eda est\u00e9 producida por un rel\u00e9. Un rel\u00e9 electromagn\u00e9tico, o un rel\u00e9 t\u00e9rmico, o electr\u00f3nico, o neum\u00e1tico. Hay tantos rel\u00e9s. Pudiera ser alg\u00fan contacto auxiliar del sistema de soplado del contactor de carga. Nunca se sabe. Alg\u00fan rel\u00e9 del circuito  de arranque, o el temporizador. En este punto, t\u00fa, por que parezca que estas entendiendo algo y que no eres lerdo, le dices.- O las escobillas, que est\u00e1n pegadas. Que es una frase muy socorrida que suelta cualquiera y siempre queda bien.  Pues no, no son las escobillas. Ni la bater\u00eda. Ni el alternador. La aver\u00eda es muy dif\u00edcil de detectar, porque el rel\u00e9 que falla, no falla siempre, no se sabe cu\u00e1ndo falla, no se sabe cu\u00e1l es, no se sabe c\u00f3mo detectarlo, muy dif\u00edcil, dificil\u00edsima, casi imposible. Entonces uno se queda sin palabras, porque estamos en el siglo veintiuno, los de la Nasa salen y entran de la atm\u00f3sfera como yo de la cama, los cirujanos manipulan, cortan y empalman sin pesta\u00f1ear, hay coches que aparcan solos, mi madre tiene un robot que prepara espaguetis al pesto, redondo de ternera con guarnici\u00f3n, pan, postre y caf\u00e9 sin  mezclar los sabores y listo para la hora que se desee, y yo tengo una furgoneta vieja, de los a\u00f1os ochenta, que tiene una aver\u00eda, en un rel\u00e9, imposible de detectar. Yo no s\u00e9 si llorar, re\u00edrme, o atizarle al mec\u00e1nico con lo primero que encuentre.<br \/>\nNo solo pasa esto con la vieja clandestina, Fery dice que a \u00e9l le pasa lo mismo con su coche, que ya van por el quinto rel\u00e9 sustituido y no aciertan con la aver\u00eda, que ahora ya los cambian por sorteo.<br \/>\nOpci\u00f3n A- Empezamos a cambiar rel\u00e9s por orden alfab\u00e9tico y a ver si hay suerte, porque la clandestina tiene solo nueve rel\u00e9s. Y menos mal que es de los a\u00f1os ochenta, porque los modernos pueden tener entre quince y veintisiete rel\u00e9s. (Dice el mec\u00e1nico que, en esto, tengo suerte pero que, en confianza, \u00e9l no tiene ni idea de qu\u00e9 est\u00e1 pasando) Tambi\u00e9n se puede apreciar en el ambiente que, dentro de la opci\u00f3n A, ellos, los de \u201cla casa oficial\u201d, preferir\u00edan que prob\u00e1ramos en otro taller, que no volvi\u00e9ramos por all\u00ed con el cacharro, excepto si quisi\u00e9ramos cambiarlo por una furgoneta nuevecita, garantizada, pero con muchos rel\u00e9s.<br \/>\nOpci\u00f3n B- Nos volvemos a la obra con la clandestina.<br \/>\nOptamos por la opci\u00f3n B, porque la opci\u00f3n A nos parec\u00eda una tomadura de pelo.<br \/>\nFery, Doc y yo hemos estado un buen rato d\u00e1ndole vueltas al tema pero, en este caso, no llegamos a conclusi\u00f3n. De momento seguiremos con la clandestina, aguantando sus achaques, resolvi\u00e9ndolos por cuenta propia. La empujaremos un ratito por la ma\u00f1ana y luego, el resto del d\u00eda, ella nos transporta a nosotros. Tampoco es mucho lo que pide.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CLANDESTINA Hemos empezado de nuevo en la obra (alguno pensar\u00e1 que ya es hora pero no voy a perder el tiempo explic\u00e1ndole lo que yo pienso de \u00e9l) y hemos empezado a lo grande, con imprevistos. 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