DELIRIOS DE UN OSCURO II

Siempre me ha hecho gracia ver como se afanan los ignorantes por llenar el ataúd. Como sufren y entregan su vida, esta, la única que tienen, para alcanzar no se sabe muy bien qué. Porque en la otra, si es que la hubiera, que no lo sabemos, de nada sirven estos arreos que amontonan, y eso sí que lo sabemos. A mí no me preocupa si ellos lo entienden o no. Igual que a la muerte no le preocupa si la entendemos o no. Ella llega, para todos, no avisa, te acaba y nada importa cuán estúpido, o no, has sido hasta que ella llegó. El día de tu muerte siempre es hoy, porque nunca podrás hablar de él en pasado y mientras estás vivo no sabrás que ha llegado. Siempre llegará demasiado pronto, demasiado cruel, demasiado fuerte.
Siempre me ha dado un poco de lástima ver como se afanan los ignorantes por llenar el ataúd. Como almacenan sus logros en lugar de disfrutarlos, como los cuentan en lugar de compartirlos, como viven pensando que no han amontonado bastante para ese futuro apacible y seguro, que siempre será futuro porque sus pies jamás lo pisarán. A mí no me preocupa si ellos lo entienden o no. Igual que a la muerte no le preocupa si estás preparado o no. Ella llega y no pregunta si ya has vivido ese futuro apacible o si has perdido tu presente soñándolo. Ella llega siempre en presente y te acaba, te borra.
Siempre me ha dado un poco de tristeza ver como se afanan los ignorantes por llenar el ataúd. Los veo sudorosos, intentando depositar otra palada más de monedas en su ataúd. Ni siquiera dejan espacio para su propio cuerpo, habrá que enterrar el ataúd solo con las monedas y dejar su cuerpo para que lo coman las bestias de la tierra. Al fin y al cabo, al difunto no le importará demasiado, nunca se tuvo mucha estima a sí mismo. Pensaba tenérsela más adelante, quererse y mimarse más adelante, en un futuro apacible y seguro. A mí no me importa si ellos lo entienden o no. Igual que a la muerte no le importa cuánto te has querido. Ella llega y te convierte en pasado. El futuro puede ser apacible, pero no seguro. Seguro en esta vida no hay nada excepto ella. Ojalá sea también apacible.

2 thoughts on “DELIRIOS DE UN OSCURO II

  1. Ojalá ,digo yo también que cuando nos llegue ese momento sea apacible, pero ¿sabes qué? que no me voy a preocupar por algo que está por llegar ,que bastantes preocupaciones tenemos ya sin quererlas ni buscarlas. Vivamos y disfrutemos todo lo que podamos de lo que tenemos porque mañana….Quíen sabe….

  2. Imagino que estarás muy ocupado haciendo otras cosas pero apiadate de los blogueros que casi diariamente miramos tu libreta y no vemos nada nuevo, son ya tres meses….S.O.S.

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