DOS + DOS = CINCO

Voy a ser sincero. A mí la crisis me importa un bledo. Yo siempre he vivido en ella. Ya me importaba un bledo antes, cuando otros contaban las vacas gordas. Cuando vivían y gastaban lo que no tenían, cuando derrochaban los recursos y dineros propios y ajenos. A mí me importan los pobres, la gente que se queda sin trabajo y desciende ladera abajo, los desheredados y esos jóvenes a los que una panda de progenitores egoístas han dejado con el culo al aire, pero ya me importaban antes, cuando eran menos y nadie quería verlos. A mí me importa un bledo esta crisis de ciegos, de los que no quisieron ver ni pensar por cuenta propia y dejaron que otros, usureros, interesados y regentes, regalaran sus oídos con ganancias y prebendas de un mundo de avarientas quimeras. La crisis de los que quisieron escuchar los cantos de sirena de algún palurdo banquero que vendía los duros a cuatro pesetas. Aquellos que sumaron dos y dos y engordaron el cuatro para que sonara como un cinco. Los que mordieron más de lo que podían tragar. Los que olvidaron las sensatas palabras del abuelo y creyeron a pies juntillas lo que decía una televisión infestada de serviles tiralevitas.
Me importa un bledo esta crisis de llorones impenitentes buscando indignados el culpable de su propia codicia. Ahora llegan lamentos, rechinar de dientes y teatrales gestos. ¡Santo Dios! ¡La crisis!, esta crisis que nos azota, dicho así, como si hubiera aparecido de pronto. Pues no, no ha aparecido de pronto, estaba aquí y muchos vivían en ella, pero no parecía importar a nadie. Ahora, de pronto, todo el mundo quiere una explicación y un culpable de que dos y dos no sean cinco. Dos más dos siempre fueron cuatro, queridos burros.
Haya salud y suerte.

2 thoughts on “DOS + DOS = CINCO

  1. No,no hay que echarse las manos a la cabeza ahora, no se trata de buscar culpables y ,es cierto que, no paran de hacerlo, todos en esta crisis hemos puesto, de una manera u otra,nuestro granito de arena,unos más y otros menos… Pero a mi si me preocupa la crisis.

  2. Pues aún con todo lo que se hiciera mal antes, que fue mucho, yo creo que vivíamos bastante mejor que ahora. Mi sensación es que, el que quería trabajar, al menos tenía alguna oportunidad de hacerlo. El que se compraba un coche (mejor que el que su sueldo le hubiese permitido, es cierto) pero podía ir pagándolo, porque tenía contratos con la empresa sin grandes sobresaltos. El que se había comprado una vivienda con su novia ya podían casarse etc etc
    Hoy todos conocemos a alguien que tiene la soga al cuello, unos porque los desahucian de su casa por impago, otros porque quieren trabajar y no encuentran nada ni dónde, a algunos les quitan la casa porque la hipoteca ha podido con ellos, y a los que peor no tienen ni para mantener a sus hijos y han tenido que volver a casa de los padres-abuelos.
    Esta situación sólo provoca preocupación, apatía y tristeza y sé que es un engaño, pero, dame la época anterior con todos sus errores

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