HABLA EL PRESIDENTE

Queridas ovejas:
No. Ovejas, no
Queridos burros:
Vaya. No, tampoco, no.
Estimados ciudadanos:
Es hora de hablaros con franqueza, de decir la verdad. No puedo negaros que atravesáis tiempos difíciles. Circunstancias económicas desfavorables que complican vuestro normal discurrir por la senda del progreso. Vivís momentos de incertidumbre financiera. Una situación de inestabilidad que amenaza los avances en política social y vuestro afán de lograr una sociedad más justa e igualitaria.
Sin embargo, estas circunstancias adversas no han de causaros el desaliento, si no, muy al contrario, han de serviros como acicate. Han de serviros para, ahora más que nunca, unir vuestras fuerzas y acometer las medidas oportunas que nos ayuden, a todos, a salir con gallardía de la actual situación.
Es evidente que será necesario, por vuestra parte, hacer grandes sacrificios. Quiero deciros que no estaréis solos en esta empresa. Nosotros, el gobierno e instituciones, aportaremos el trabajo ímprobo y la abnegación que nos caracteriza cuando de servirnos del pueblo se trata. (Se me escapa la risa) Lucharemos sin desfallecer para permanecer en el lugar de privilegio que ocupamos, al margen de la situación, y tomaremos las medidas que sean necesarias para conseguirlo.
Expongo a continuación algunas medidas que desde el gobierno, de manera solidaria con el que es nuestro pueblo y razón, se pondrán en funcionamiento para reducir el gasto:
1ª- Se incrementará, de la forma que fuere, por las buenas o por las malas, la recaudación en concepto de pagos, cuotas y multas. No importa del tipo que sean. Se multará y cobrará sin piedad ni miramiento. Por el coche viejo, por la velocidad, por el cinto, por las luces, por la ITV, por el teléfono, por dejar la bici en cualquier sitio, por fumar, por coger setas, por orinar, por cruzar la calle, por hacer barbacoas, por llevar perro, por no multar también se multará y por todo aquello que pueda ser susceptible de ser sancionado. Se prestará especial atención a toda aquella conducta, actitud, o idea que pudiera servirnos de disculpa, por peregrina y retrógrada que esta sea, para tratar al ciudadano normal y corriente como al habitual delincuente y sacarle así hasta la manteca de las entrañas.
2ª- Se reducirán los gastos y costes que este gobierno soporta para con los ciudadanos que menos tienen, de la forma y manera que sea. Se eliminarán las ayudas a desempleados. Se reducirán costes sanitarios, se aplicará menos anestesia, se utilizará una cama para cada dos enfermos y una enfermera por planta, Se bajarán los sueldos. Se reducirán plantillas. Se ampliará la edad de jubilación para que sigan produciendo y cotizando hasta que la funeraria venga a buscarlos. Se suspenderá cualquier obra que responda a las necesidades de los ciudadanos para poder soportar aquellas que apuntan hacia el servicio y la comodidad de altos cargos y vividores varios.
Quedan exentas de estas sanciones y recortes:
1-El número desmedido de diputados, consejeros, presidentes, vicepresidentes, adjuntos, secretarios, asistentes y moscas de la mierda que pululan por nuestras instituciones.
2- Las jubilaciones, sueldos y dietas de altos cargos, banqueros, políticos y adláteres.
3-Los gastos faraónicos de las administraciones e instituciones, medievales, que soportamos.
Desde el gobierno de la nación, con una crisis como la que estáis soportando por culpa de especuladores financieros y avaros, no queremos que el pueblo alimente la esperanza de que sus gobernantes y la clase social más alta e indecente de este país de vividores y filibusteros, vayan a colaborar en el sacrificio ni a perder un ápice de su condición.
Como vuestro presidente que soy, os he hablado con franqueza. El que no esté a gusto, ya sabe dónde está la frontera.
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3 pensamientos en “HABLA EL PRESIDENTE

  1. Así de claro. Pero como clase política que es, jamás dirán de forma tan explícita todas las verdades que tu has dicho.

  2. Fíjate que saber todo esto me sabe mal, pero cuando ya lo leo me empieza un sarpullido incontrolado de los pies a la cabeza que me pongo de mala leche para el resto del día. Yo empezaba a barrer a marroquíes para sus casas, sudamericanos para sus países y ucranianos para el este, así como una destitución masiva del 90% de políticos (creo que con el 10% restante nos servirían para controlar medianamente las cosas si trabajan bien) y así, con todo lo que nos ahorrábamos de ayudas sociales, rentas básicas, ayudas de inserción, pisos de no se qué, dietas, sobresueldos, primas, coches oficiales, tres-sueldos de la Pajín y Cospedal etc etc, en menos de dos años habíamos salido de la crisis sí o sí. Pandilla de vagos…

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