EL BLOG

Aquí estoy otra vez, burros. Tres días consecutivos escribiendo en este, particular y extraño, diario. Un blog, esto es un blog. Y ¿Qué es un blog?
Vosotros seguramente ya lo sabéis, pero yo no tengo ni idea. No sé lo que es, ni cómo funciona. Escribo en él. Alguien, más inteligente y preparado que yo, lo puso en marcha para mí y yo, hombre primitivo y ciberanalfabeto, me afano por no defraudarlo, a él y a un par de personas más que tienen fe en mí. ¿Cómo pueden tener fe en mí? Yo también me lo pregunto. Es un fenómeno bien extraño. A veces ocurre. Todos lo hemos visto, o soñado. Es algo así:
Alguien, se pasa la vida emborronando cuadernos con los cuentos y delirios de su castigado cerebro en lugar de buscarse un trabajo como los demás mortales, camina en soledad por una senda tortuosa que lleva directamente a las puertas de la pobreza, la depresión y el desaliento. Entonces, cuando ya la vida de este inadaptado empieza a desprender cierto olor a fracaso y beneficencia, es cuando aparece esa otra figura, o figuras, de telefilm americano: El que tiene fe. Si éste que tiene fe, además tiene dinero, para convertirse en mecenas, ya la cosa no es de telefilm, la cosa es un milagro y lo mejor es dar gracias a Dios y hacerse Jesuita. Como los milagros quedaron suspendidos en el siglo dieciocho, la cuestión se queda en; “el que tiene fe”. Por lo general, y sin olvidar que hablamos de un suceso casi inexistente en la vida real, el que tiene fe, es más positivo e inteligente que el que la provoca y, alegremente, le propone:
-¿Por qué no abres un BLOG y escribes todas esas tonterías, perdón, historias que se te ocurren?
– Yo no sé qué es eso, ni cómo hacerlo, ni para qué sirve, no entiendo de ordenadores, tendría que aprender, no tengo tiempo, ni ordenador.
Una vez superado este entusiasmo y falta de fe, de quien la provoca, el asunto queda en manos del que la tiene. El blog queda operativo y “el sin fe” empieza a soltar en él unas cuantas estupideces para que otros, nunca se sabe quién, puedan leerlas. En este punto, la historia es algo confusa y no se sabe muy bien cómo, el blog de un sin fe, se convierte en un éxito y cientos de miles de personas hablan de él, y el mundo editorial llama a su puerta con bolsas repletas de dinero, y Hollywood quiere llevar sus cuentos a la pantalla, y enormes bandadas de pájaros acuden al lugar en busca de sus migajas cagándolo todo.
Mientras todo esto sucede, el sin fe, si es bien nacido, da gracias. No por el éxito, no seamos burros. Da gracias porque lo maravilloso, de todo este sueño, es que alguien tenga fe en ti.

Un pensamiento en “EL BLOG

  1. Dale las gracias ” al que tiene fé ” por enrolarte en este barco que tantos viajes placenteros nos aporta. Día a día demuestras que sí eres capaz, capaz de muchas cosas… ¿cómo no vamos a tener fe en ti?.

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